Casa Adelita

Alquiler para vacaciones en Tineo - Principado de Asturias .

 

 

 

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Tineo, imagenes de la tierra del oro

Vista general de valles tinetenses

 

 

 

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Puente y horreo en Naraval (Tineo)

 

 

 

 

 

 

Casa con horno en El Concellín

 

 

Tineo es uno de los concejos menos conocidos, turísticamente, incluso para los propios asturianos. Junto con Cangas del Narcea, es uno de los más grandes del interior de la zona occidental y que está sufriendo, como sucede en muchas partes del país, el despoblamiento de sus aldeas.
Sin embargo no por ello deja ofrecer al visitante muchas expectativas de ocio como pueda ser el senderismo, la pesca, las visitas a monumentos arquitectónicos de interés (Obona y Bárcena, por ejemplo) y, por supuesto, y para los amantes de la fotografía, muchos rincones que plasmar en su cámara en ese instante único que, como bien sabemos, ya no se repetirá en el disparo siguiente.

Detalle de horreos en Navelgas

Afortunamente también existen unos pocos que creen en las posibilidades turísticas de Tineo, generalmente particulares que levantan acogedoras casas rurales donde antes sólo había piedras, sin olvidar el hotel rural La Casona de San Andrés que ya figura, por méritos propios, en el Club de Casonas Asturianas; propietarios de pequeñas tiendas bar que han recuperado la ilusión de volver a cocinar, ya no sólo para la gente del pueblo, sino también para los turistas y, cómo no, senderos que nos llevan a minas olvidadas donde una vez los romanos encontraron oro, ese mismo que ahora buscarán los participantes en el campeonato del mundo de bateadores de oro que se inicia el próximo día 17.

Tineo es un tesoro a descubrir. Su poco masificación turística permite al viajero que quiere escaparse unos días del ruido, las prisas y las actividades preestablecidas, disfrutar a placer de una tierra saturada de belleza. Mirarla, sin tiempo y sin reloj, es recordar que merece la pena observar como se mueven las ramas de los árboles, escuchar el viento girando tras la ventana o esperar que, en cualquier momento, una xana llame a la puerta y te regale un chosco para cenar o unos chorizos de la zona. No siempre se puede soñar con los ojos abiertos. Tineo es un buen lugar para intentarlo.

Luz tras llover en el Monasterio de Obona

Molino restaurado

 

Cristo colgante en el interior del Monasterio de Obona (con retrato del príncipe Adelgaster en primer término a la derecha).
Exterior del claustro del Monasterio de Obona

 

 

 

Casas en Navelgas vistas desde al iglesia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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